Ensayo

Andando el camino de un México Afro

Racismo y discriminación

La sociedad intrínsecamente y sociológicamente ha encontrado en el racismo un vil medio de segregación social que se confabula con los más atroces sentimientos de odio y exclusión, lamentablemente la sombra del racismo es una carga cultural tan antigua como lo es el ser humano, esta práctica y doctrina racista es la exhibición y el desprecio a la diferencia de razas, pero hipócritamente y comodinamente se niega esta práctica cuando existen vistos muy evidentes de las consecuencias que ha tenido este racismo lacerante en las poblaciones originarias de los diferentes países del mundo.

Podemos definir científicamente que este constructo social del racismo sólo sigue la ruta de un desprecio cognitivo, que existe sólo en la cabeza y en la conciencia del racista, debido a que la ciencia ha reconocido que las razas humanas no existen, pues el ADN de los diferentes afinidades biológicas es la misma para todos los seres humanos, lo que da como resultado que esa diferencia de razas es sólo un mito social, existiendo sólo una raza humana, lo que define la cultura de los distintos grupos de seres humanos son las condiciones sociales como la lengua, las tradiciones, la zona geográfica, entre otras.

Racismo (1)

De raza e -ismo.

  1. Exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que suele motivar la 

discriminación o persecución de otro u otros con los que convive.

  1. Ideología o doctrina política basada en el racismo.

Por desgracia, esta segmentación social a partir del color de la piel abarca todas las facetas vitales de los pueblos y comunidades, desde la vida política o la económica pasando por una desigualdad social, cultural y a nivel educativo, incluso en algunos casos plasmándose como políticas públicas de los Estados, la segregación se práctica por la mezcla y no por la separación, dando como resultado que se excluye y se niegan los derechos de las personas que físicamente son diferentes al modelo occidental del prototipo del ser humano.

Entendemos que existe violencia cuando hay discriminación, como resultado del trato desigual que se le da a las personas o grupos en diversas situaciones, expresándose en prácticas que son cotidianas, pero esta discriminación racial es el reflejo de comportamientos individuales que se van homologando con las formas y estructuras institucionales, en donde existe una múltiple violación de derechos que se van concatenando a través de un tratamiento desigual y violento, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación nos menciona que: “La discriminación es una práctica cotidiana que consiste en dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo, que a veces no percibimos, pero que en algún momento la hemos causado o recibido. Hay grupos humanos que son víctimas de la discriminación todos los días por alguna de sus características físicas o su forma de vida. El origen étnico o nacional, el sexo, la edad, la discapacidad, la condición social o económica, la condición de salud, el embarazo, la lengua, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil y otras diferencias pueden ser motivo de distinción, exclusión o restricción de derechos.”(2)

El fenómeno racista, es un efecto que pasa por todos los ordenes de gobierno y por los diversos grupos de la sociedad, que se comportan de forma racista de una manera natura o denegada, incluso hay una connotación de doble rasero, debido a que por la hipocresía de lo políticamente correcto, el racismo es rechazado como norma social pero en la práctica se difunde y fomenta con las actitudes violentas que se atribuyen al racismo y la discriminación por esos motivos, el racismo se basa en la negación de derechos y la definición arbitraria del otro o del que piensa que es diferente, porque se le niega su individualidad y su subjetividad a la persona discriminada, dándole una categoría inferior, negando la capacidad de ejercicio y de acción, los actos racistas tienden a crear una influencia social en las actividades de los grupos sociales que se mueven por medio de estímulos y sentimientos, aunque es absurda, la discriminación racial perdura porque es una forma de utilizar el poder de los grupos dominantes que están en la jerarquía más alta en la sociedad. Se ejerce esa presión y segregación contra grupos minoritarios y más vulnerables(3)

En esta lamentable coyuntura, en donde el color de la piel define la categorización de las personas, es en la que se encuentra nuestro país, México; porque negadamente se nos ha hecho creer que en el país el racismo es una simbiosis del pasado colonial con el mundo indígena, pero lo que realmente se ha tratado de ocultar por siglos es el profundo racismo que tiene la sociedad mexicana hacia los grupos originarios que no son catalogados como mestizos, prueba fehaciente de lo anterior es la segregación social y el desprecio en la practica de la sociedad mexicana hacia esos grupos, si bien es cierto que la misma Constitución y leyes secundarias reconocen derechos de los pueblos originarios, excluye a muchos grupos que no embonan en las definiciones legales que se plasman en los códigos normativos, dejando vacíos legales que en el ejercicio potencian el racismo y la discriminación hacia distintos grupos raciales no mestizos, esta cruenta realidad es la que se impone en la organización social de las estructuras mexicanas.

Aquí están los Afromexicanos…

La misma dinámica de la sociedad mexicana se ha vuelto discriminatoria, porque se ha invisibilizado a grupos étnicos que existen en el país, pero en esta trágica realidad en donde por siglos han sido excluidos de las políticas publicas implementadas por los Gobiernos emanados por los distintas corrientes de pensamiento que ha tenido el país, los

afromexicanos son los que han tenido la mayor exclusión de la sociedad mexicana, debido a su total invisibilización y falta de atención a sus demandas.

Los afromexicanos, son los descendientes directos de los esclavos africanos que trajeron a la Nueva España durante la época de la Colonia, los cuales eran procedentes de Angola, Ghana, Gabón, Senegal, Gambia, Costa de Marfil, Camerún, Nigeria y El Congo, estimándose que aproximadamente llegaron alrededor de 400 mil esclavos africanos.

De allí radica la importancia de las poblaciones negras en el subcontinente latinoamericano, porque son una población viva y que tiene una ascendencia muy particular, en donde los “afrodescendientes” —término empleado a partir de la Conferencia Internacional contra el Racismo y la Xenofobia (Durban, 2001) por las organizaciones negras para diferenciarse de los afroamericanos de Estados Unidos de América— tienen un pleno auto reconocimiento  de su identidad y de sus comunidades como grupos étnicos provenientes de raíces africanas, apenas en el Censo de Población y Vivienda del 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reconoció oficialmente que el 2% de la población mexicana se reconoce como afrodescendiente, esto se traduce que dos millones 500 mil personas son afrodescendientes, la mayoría de esta población se encuentra en Veracruz, Guerrero y Oaxaca.

Las comunidades de afromexicanos nos encaran con nuestra tercera raíz antropológica de los mexicanos, donde se entiende que nuestra nacionalidad esta mezclada por la identidad indígena precolombina, la española y la africana, esa es la realidad de la rica sapiencia del país en materia de simbiosis cultural, y esto se ve reflejado en nuestro máximo ordenamiento jurídico del país, la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, que establece en su artículo segundo lo siguiente: “La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas”; Como podemos observar en este articulo, se hace un pleno reconocimiento y se le brindan derechos a los pueblos originarios del país, además recientemente se modifico este artículo anexando el apartado “C”, en donde se reconocen los mismos derechos a la población afromexicana.

Esta ausencia normativa que existía de reconocimiento tenía diferentes consecuencias para las poblaciones afromexicanas, la renuencia a admitirlos como parte de la nación los hacia sujetos de exclusión y hostigamiento, se les había negado un reconocimiento histórico y fidedigno de su existencia a través de los años desde antes de que México fuera un país independiente, lo cual en los hechos sigue perdurando hasta la fecha, derivando en el total desconocimiento de los aportes que han dado los afrodescendientes a la cultura mexicana en su evolución y su propio desarrollo, estas faltas tienen consecuencias directas, tanto en lo colectivo como a escala individual, dando como resultado su invisibilidad ante su pasado, su presente y su futuro, existiendo un racismo lacerante ante su color de piel, sus costumbres y sus tradiciones.

México es un país muy ambiguo en lo que respecta al reconocimiento de los derechos, con una visión unitaria y nacionalista que negaba la pluriculturalidad del Estado mexicano por décadas, ahora con un surgimiento de una legalización y amplitud de los derechos humanos y el reconocimiento de las diferencias, el país está inmerso en su búsqueda de sus identidades, en donde los ciudadanos negros en México se hacen históricamente visibles reconociendo su añejo origen, terminando con el primer obstáculo que enfrentan las comunidades afrodescendientes en México que tiene que ver con no conocer su pasado, incentivando la memoria social con sus propios rasgos físicos, dejando de lado el blanqueamiento de la historia.

Recientemente el proceso de construcción identitaria empieza por el reconocimiento de los afromexicanos, en espacios desiguales y con normativas vagas, es importante este proceso en una cultura que está inmersa en el racismo incluso hacia nuestros ancestros que forjaron este país, con este renacimiento cultural del orgullo de pertenencia original, se forja la reconstrucción del Estado, en donde los afromexicanos dejaran de ser la raza olvidada de México; Sergio Peñaloza, presidente de la asociación civil México Negro, lamentó que en 2017 los afromexicanos sigan sin ser incluidos en la Constitución, cuando desde hace 10 años la Organización de las Naciones Unidas está dando recomendaciones para que reconozcan a esta población. Deploró también la ignorancia y la falta de voluntad de los legisladores para avanzar en el reconocimiento de esta comunidad. Hemos estado en mesas de trabajo y hemos visto de palabra la apertura que hay y en la práctica seguimos en las mismas. No hay avance hasta ahorita”.(4)

Los estereotipos y las cargas culturales se presentan como grandes y pesadas lozas que se van incrementando por la falta de pertenencia y las condiciones de invisibilidad de esta discriminación, con todas estas dificultades ancestrales los afromexicanos como se mencionó, apenas fueron reconocidos como etnia por la Constitución, lo que dificulta su desarrollo porque la mayoría viven en zonas pobres donde no tienen posibilidad de solicitar ayudas públicas ni atención por parte de los organismos del gobierno, aunado al acoso migratorio los afromexicanos también ven negados sus derechos de acceso a servicios públicos, como los de salud, y de manera colectiva, en los otros del ámbito de la política social, esto como resultado de que no hay acciones diferenciadas ni estratégicas, con acciones específicas que tomen en cuenta sus condiciones culturales.

El orgullo y la lucha afro

A pesar de todas estas penurias, los afrodescendientes emprenden una lucha por sus orígenes, por mantener sus costumbres con la confirmación de sus raíces homologándose en la cultura del país, siempre con alegría y entusiasmo emprenden las más difíciles batallas ante los estereotipos que denigran la identidad y su pertenencia.

 

Para el año 1975, el país firmó la Convención Internacional para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, pero no obstante a ello la política oficial aseguraba que en México no existía el racismo, y que había otros problemas lacerantes derivados de la pobreza que hacían que las personas sufrieran exclusión social más no racismo, lo cual es falso y engañoso, fue hasta el después de décadas de lucha que se reconoció oficialmente la discriminación en el país, modificándose el artículo primero Constitucional, en el que se inscribe una cláusula antidiscriminatoria.

Es cierto que la solución a esta exclusión racista no sólo debe limitarse a los códigos normativos, porque no por el hecho de que la problemática afromexicana se contenga en la ley, garantiza su solución, el Estado Mexicano debe obligarse a respetar los asentamientos y las culturas de sus pueblos, estas reformas legislativas deben acompañarse de la voluntad de cambiar culturalmente a las poblaciones, para no caer en simulaciones artificiales, como ejemplo de lo anterior, sólo en los Estados de Guerrero y Oaxaca,  la población afro ha alcanzado una presencia al lado de los grupos indígenas en las cartas magnas locales, y en los demás regiones donde hay poblaciones afrodescendientes no se ha procedido de manera similar.

Los afrodescendientes constituyen una cultura fuerte y orgullosa, que a través de sus danzas, música, rituales, gastronomía y medicina tradicional, nos enamora de sus costumbres, en donde la entrega de lucha eterna la heredaron de Morelos y Guerrero, su anhelo de un mundo mejor y la utopía de la libertad es un legado de Yanga, hoy a las nuevas generaciones de afrodescendientes les tocará seguir luchando para ser incluidos en la Constitución y sean plenamente reconocidos todos sus derechos en la practica, ya lograron inmensos avances, ya se visibilizaron para el resto de la población mexicana pero no basta con eso, madurando como sociedad al pasar al pleno reconocimiento de la pluralidad multiétnica, dándole su lugar histórico, cultural, social y legal a los afromexicanos, con un sentimiento de hermandad y tolerancia que nos haga embarcar en una nueva civilización y en una transformación más allá de las razas.

Fuentes

(1)Diccionario de la lengua española - Real Academia Española. 2018
(2) http://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=pagina&id=84&id_opcion=142&op=142
(3) Boletín UNAM-DGCS-159, Ciudad Universtaria, marzo de 2015
(4) http://lajornadasanluis.com.mx/nacional/lamentan-exclusion-afromexicanos-la-constitucion/

Créditos de imágenes a quienes correspondan.

 

Cuenta con estudios en Economía y Derecho, así como de maestría en Derecho Laboral y Doctorado en Economía y Políticas Públicas; ha desarrollado una carrera artística en la escritura y en diversas actividades culturales, así mismo cuenta con una trayectoria social y política en cooperativas, asociaciones y sindicatos, también en el ámbito gubernamental ha participado a nivel local y federal, es docente de licenciatura y posgrado, además de conferencista, contando con diversas publicaciones en varios géneros literarios.

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