Ensayo

Aprendiendo a morir

Toda cultura humana rinde un tributo en cierto modo a la muerte, ese antagonismo radical por medio del cual el hombre corta su cordón umbilical con la vida como la conocemos, la muerte ha desempeñado un papel importante en muchas tradiciones religiosas, sobre todo, en aquellas que afirman que hay una vida después de la propia muerte, la muerte es el espejo de la vida, en ambas situaciones el ser humano presenta una simbiosis, la muerte siempre está presente en cada actividad humana nunca nos abandona, el significado existencial de la muerte es muy difícil de definir por cuestiones religiosas, medicas, científicas e incluso espirituales pero la diferencia se marca en que el hecho de asumir su certeza e inevitabilidad representa la forma en que vivimos nuestras vidas, Platón decía que la filosofía es una meditación de la muerte, pero ésta ha sido entendida en sentido de la muerte humana porque sólo en el ser humano la muerte tiene significado, lo que al ser humano le inspira temor es el mundo como tal, en el temor el mundo se le aparece al ser irremediablemente en toda su nada, un mundo que es desconoce y es ajeno a él.

Las religiones tienden a generar creencias que sirven de consuelo ante la inevitabilidad de la muerte, cuando se tiene la creencia y la fe de que algún día ocurrirá algo más después de la muerte, tenemos un halo de esperanza dándole valor a nuestras vidas, le da sentido a un vivir plagado de tantas dudas como la inmensidad y que carecen de respuesta, la muerte tampoco tiene una sola respuesta, pero es el único hecho que es inevitable de ocurrir, transformándose la muerte en una aliada solidaria que nos aguarda con paciencia e indulgencia para llegar al momento del final.

La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene
Jorge Luis Borges

El hombre es –Hegel dixit– “un animal enfermo de muerte”, visto desde una perspectiva de un animal extorsionado por una insaciable fijación y seducción por la muerte, el enamoramiento de la muerte se plasma en su doble interpretación, por un lado están las religiones que dan las directrices para que el ser humano tema a la muerte, se ha creado toda una filosofía acerca de la muerte y sus graves consecuencias, motivo de arrepentimiento y castigo, pero en la segunda interpretación la muerte se ve como el umbral de una vida mejor, de un paraíso alcanzado por las obras realizadas en vida y un justo premio a la virtud de los seres, la concepción de la muerte que se tenga es al mismo tiempo una concepción de la vida, pues la muerte no sólo es algo que nos pasa por ser inevitable e intransferible, sino que es algo que nos sobrepasa porque no sabemos a ciencia cierta realmente qué es, lo que se puede afirmar es que si no tuviéramos conciencia de la muerte no tendríamos identidad alguna como seres humanos, pero en la vida actual con el sistema imperante de un modelo excluyente y depredador se concibe a la muerte como una cosa inusual y lejana, la sociedad moderna aparta su mirada de este tema esencial, para la mayoría de las personas, la muerte es una cuestión temible y fatal; para otras, significa la simple ausencia de vida, un estado en blanco, un vacío, hay quienes hasta la consideran algo absurdo.image

El nacimiento y la muerte pertenecen igualmente a la vida y se contraponen, el uno es la condición de la otra, entre estas dos condiciones formamos los dos extremos, los dos polos de todas las manifestaciones de la vida, cuando alguien muere casi siempre se dan muestras de consuelo, no tanto para mitigar la fuerza del dolor, sino más bien para disimular el hecho de que uno sienta compasión ante la muerte y su irremediable inmediatez, el concepto de la vida ha estado idealizada por años como un gracia de regalo divino y la muerte se ha conceptualizado como una negación del ser y del camino al pecado, lo real es que ambas se pertenecen estrechamente unidas, la muerte no es la antagonista de la vida, debemos darle un tratamiento liberador a la muerte, dándole redención a la muerte del horror que se vincula a ella, para convertirla en una fuente de inspiración capaz de llevar consigo realización y felicidad cuando la vida puede dominar su propia terminación.

La muerte es una de estas dos cosas: o bien el que está muerto no es nada ni tiene sensación de nada, o bien, según dice, la muerte es precisamente una transformación, un cambio de morada para el alma de aquí a otro lugar. Si es una ausencia de sensación y un sueño, como cuando se duerme sin soñar, la muerte sería una ganancia maravillosa…pero ya es hora de marcharnos, yo a morir, vosotros a vivir. Quién de nosotros se dirige a una situación mejor es algo oculto para todos, excepto para el dios
Sócrates

Crear una conciencia sobre la muerte nos lleva a pensar sobre nuestro modo de estar en el mundo, lo que hacemos con nuestra existencia y reflexionar que no tenemos una esencia inmutable sino que somos una construcción sobre una proyección social. El tener conciencia de que vamos a morir, nos convoca a construir un proyecto de vida, a dibujar un horizonte de sentido de nuestra existencia en aras de alcanzar la felicidad, no de una manera egoísta sino en comunión con los demás, la muerte tiene que ver con libertad, ya que la libertad de ser auténticamente uno mismo se revela en el temor como la libertad para la muerte, la amenaza de la muerte no nace del cuándo llegará, sino que nace del descubrimiento de la mortalidad del hombre, la muerte es sólo un concepto, nada desaparece solamente cambia, si la muerte es en sí misma un sinsentido, la vida debería de estar dotada de sentido para que por esa vía la muerte tenga sentido.

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La conciencia de la muerte nos hace madurar y crecer como seres pensantes debido a que desarrollamos la idea de la muerte cuando ya está avanzando dentro de nosotros, la muerte condiciona la vida porque la llegada de la muerte no es un hecho puntual que sucede cuando estamos viejos o enfermos, sino que es una constante amenaza que le intentamos dar la espalda, pero siempre está ahí y algún día dejaremos de vivir, cuando morimos debería ser más importante que cuando nacemos, porque es la terminación de una etapa en la existencia del ser, es por todo lo anterior que la máxima realización del ser debería de ser aprender a morir bien y a tiempo.

Cuenta con estudios en Economía y Derecho, así como de maestría en Derecho Laboral y Doctorado en Economía y Políticas Públicas; ha desarrollado una carrera artística en la escritura y en diversas actividades culturales, así mismo cuenta con una trayectoria social y política en cooperativas, asociaciones y sindicatos, también en el ámbito gubernamental ha participado a nivel local y federal, es docente de licenciatura y posgrado, además de conferencista, contando con diversas publicaciones en varios géneros literarios.

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